miércoles, 3 de noviembre de 2010

Espadas visigodas

Los objetos arqueológicos, como pueden ser las espadas visigodas, nos aportan verdadera información sobre la vida de nuestros antepasados, sus costumbres, trabajos, guerras, enterramientos, etc.
Se sabe que los visigodos, junto con sus primos los ostrogodos, llegaron a las fronteras del Imperio Romano huyendo de los Hunos. Un trágico error romano les dio la victoria en la batalla de Adrianópolis y desde entonces formaron parte del mundo romano, ayudando con sus guerreros a Roma.
Así, el periodo visigodo abarca desde Leovigildo (572-586), considerado fundador de la monarquía visigótica en España, hasta que en 711 son derrotados por los moros en la batalla del Guadalete. Pero podemos juzgar por la escasa aparición de espadas visigodas que no fue un período demasiado bélico. Conocemos las guerras visigodas con los alanos y los vándalos. Entre los arrianos y los cristianos durando éstas hasta que Recaredo renuncia al arrianismo convirtiéndose al cristianismo, sin resultarle muy difícil, puesto que sus leyes y formas de vida no se alejaban mucho.
Los objetos arqueológicos, como pueden ser las espadas visigodas, nos aportan verdadera información sobre la vida de nuestros antepasados, sus costumbres, trabajos, guerras, enterramientos, etc.
Se sabe que los visigodos, junto con sus primos los ostrogodos, llegaron a las fronteras del Imperio Romano huyendo de los Hunos. Un trágico error romano les dio la victoria en la batalla de Adrianópolis y desde entonces formaron parte del mundo romano, ayudando con sus guerreros a Roma.
Así, el periodo visigodo abarca desde Leovigildo (572-586), considerado fundador de la monarquía visigótica en España, hasta que en 711 son derrotados por los moros en la batalla del Guadalete. Pero podemos juzgar por la escasa aparición de espadas visigodas que no fue un período demasiado bélico. Conocemos las guerras visigodas con los alanos y los vándalos. Entre los arrianos y los cristianos durando éstas hasta que Recaredo renuncia al arrianismo convirtiéndose al cristianismo, sin resultarle muy difícil, puesto que sus leyes y formas de vida no se alejaban mucho.
El armamento de los pueblos germánicos era muy simple pero efectivo: lanza de acometida de unos dos metros de longitud con punta y contera de hierro, espada larga tipo celta de hierro (conocida como espada visigoda), escudo plano con forma ovalada o rectangular de madera y como protección, yelmo y cota de malla de hierro. Como todos los pueblos germánicos y similares, los godos no eran demasiado partidarios de la protección personal, también influía en que una cota de malla era muy costosa, y de hecho pocas unidades romanas la seguían utilizando. Como particularidad, los godos, al igual que otros pueblos germánicos, utilizaban un hacha arrojadiza, la famosa "francisca".
 La caballería visigoda era, como en todos los ejércitos germanos, un complemento táctico, que en Adrianópolis fue de gran importancia, pero a los romanos los derrotaron los infantes godos, no sus jinetes que, de hecho, acabaron combatiendo desmontados. Cosa típicamente germana, como no podía ser menos.

Espadas visigodas encontradas en España. Actualmente en el museo arqueológico de Madrid

Viviendo como godos

Representación de un soldado de infantería visigodo de la tardo antigüedad al servicio del imperio romano o de nobles romanos. Grupo recreacionista Leetagia de la Alsacia francesa 

En torno a la visigotización de la provincia Palentia

Desde que en el año 456 Teodorico el grande venciera a los suevos en Astorga y un ejercito godo quedara asentado en la parte occidental de la Península, puede decirse que la ocupación militar visigoda de Hispania se había efectuado. De una nueva oleada de asentamientos deja constancia la Crónica Caesaraugustana al decir que entre los años 494 – 497, periodo en el que Eurico se consideraba dueño de una parte de nuestro país, se produjo una nueva penetración de godos. Aunque no con la intensidad que presento la que posteriormente tuvo lugar después de la destrucción del reino Tolosano en Vouille (A. 507), momento en el que comienza la historia propiamente hispana del reino visigodo.
Una vez iniciada en la Península la etapa del gobierno visigodo, la provincia de Palencia se ve reflejada en ella a través de los tipos de testimonios: por un lado aquellos de índole material que tienen su expresión en la carta arqueológica de la provincia, y por otro, los de tipo literario, preferentemente las actas de los concilios celebrados durante la monarquía visigoda que, a través de sus suscripciones pondrán de manifiesto la evolución de la sede palentina durante este periodo de su historia.

Fíbulas visigodas

Fibula visigoda con motivos zoomorficos, muy posiblemente relacionados con las creencias y tradiciones paganas en época cristiana. Amuletos, toten, y simbología que aun en tiempos cristianos, seguían aludiendo al misticismo del animal como tótem de poder, fuerza o valor. Muy posiblemente en estrecha relación con el mundo espiritual de la protección.
En la fibula puede verse con total claridad la cabeza de un animal fiero, quizás un lobo (wulfs en gótico) o un oso (Baira - Bera) en godo.
Las piezas fueron encontradas en una necrópolis de Berlanga (Soria), encontrándose actualmente en el museo arqueológico episcopal de Vic en Cataluña.
Tristemente y posiblemente por la incipiente catalanizacion y manipulación que se esta haciendo de la historia en esa bella y hermosa tierra de godos que fue Cataluña. No hay ningún cartel explicativo que haga alusión a la procedencia soriana de las fibulas. El lo que para nosotros es un claro ejemplo e intento de romper toda vinculación de Cataluña con el resto de España.
El tesoro de la necrópolis se componía de tres fibulas, siendo dos de ellas hebillas de cinturón, y la tercera de arco

martes, 2 de noviembre de 2010

Westgothia

Spatha, las espadas visigodas

La Spatha era un arma blanca empleada por el ejército romano durante el periodo de decadencia e invasiones bárbaras. Se originó en el siglo I a partir del gladius usado por la infantería, otorgándosele mayor tamaño (70-100 centímetros de hoja) para que pudiera ser usado de forma eficaz por la caballería. Posteriormente (siglo IV) la spatha fue adoptada también por la infantería romana, a imitación de los guerreros bárbaros germanos, que usaban espadas largas y pasó más tarde a los pueblos bárbaros tanto aliados como invasores. A diferencia del "gladius" usado anteriormente, que era sobre todo un arma de apuñalamiento a corta distancia, la spatha al ser más larga y pesada permitía mantener una mayor distancia con el enemigo y era más de golpear dando tajos, esto refleja el cambio en las tácticas del soldado romano, que durante la decadencia perdió la agresiva búsqueda del asalto cuerpo a cuerpo de épocas anteriores. El modelo siguió usándose en el norte de Europa durante varios siglos después de la caída de Roma, siendo empleado incluso por los vikingos entre el año 800 y el 1100.
Por su forma y tamaño, la spatha es el eslabón evolutivo entre el gladius romano y la espada medieval. La palabra "espada", de hecho, proviene del nombre de la spatha.

Dibujando visigodos

Así fueron los visigodos. En esta representación vemos un caballero godo y un guerrero de infantería. Con equipación guerrera de inspiración sarmata. Pueblos contra los que los godos lucharon a la par que convivieron durante sus asentamientos en el este de Europa.